La complejidad de la comunicación química en una plaga invasiva
La expansión del picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus) en Uruguay ha planteado un desafío sanitario importante para el arbolado urbano y ornamental.
En este contexto, una de las herramientas que más llaman la atención de nuestros clientes y seguidores en las redes sociales, es el uso de trampas cebadas con feromonas de agregación, particularmente ferrugineol.
Sin embargo, la literatura científica muestra que la dinámica ecológica asociada a estos atrayentes es mucho más compleja de lo que a veces se transmite en la comunicación social, institucional o divulgativa.
El comportamiento olfativo del picudo rojo, su capacidad de vuelo y la interacción con kairomonas provenientes de tejidos de palmera generan un sistema de atracción química que puede tener implicancias importantes para el manejo de la plaga. En este artículo vamos a revisar algunos trabajos relevantes y aportar una lectura crítica desde la experiencia de campo acumulada en Uruguay.
Capacidad de vuelo del picudo rojo
Uno de los aspectos clave para comprender el funcionamiento real del trampeo con feromonas es la extraordinaria capacidad de dispersión del insecto. Un estudio clásico de vuelo utilizando sistemas de flight mill desarrollado por la Universitat Politècnica de València analizó los parámetros de vuelo de adultos de Rhynchophorus ferrugineus. Los resultados muestran que una proporción significativa de individuos posee una gran capacidad de desplazamiento.
En esos ensayos se observó que:
- aproximadamente 54 % de los individuos vuelan distancias cortas (hasta 100 metros)
- 36 % realizan vuelos medios (100–5000 metros)
- cerca de 10 % son capaces de vuelos largos (más de 5000 metros)
Este dato es fundamental para entender por qué el manejo del picudo rojo no puede basarse únicamente en trampas.
Dispersión en campo: hasta 7 km
Cuando se analizan experimentos de campo mediante el método mark-release-recapture, el potencial de dispersión resulta aún más evidente. En el trabajo realizado por Ávalos y colaboradores, adultos marcados fueron liberados y posteriormente recapturados en trampas distribuidas en el territorio. El estudio mostró que, aunque muchos individuos vuelan distancias cortas, algunos pueden alcanzar distancias de hasta 7 km.
Además, la dispersión ocurre principalmente durante los primeros siete días posteriores a la emergencia o liberación, lo que explica la rápida expansión de la plaga en zonas urbanas con presencia de palmeras susceptibles.
Este comportamiento tiene consecuencias directas sobre el uso de trampas: el radio de atracción puede interactuar con poblaciones de insectos provenientes de grandes distancias.
Cómo llegan realmente los picudos a una trampa
Un ensayo particularmente interesante fue realizado por el Servicio de Sanidad Vegetal de la Generalitat Valenciana para analizar cómo se aproximan los picudos a una trampa con ferrugineol. En ese experimento se colocó una trampa en el centro de una superficie adhesiva con anillos concéntricos para registrar el punto de llegada de los insectos.
Los resultados mostraron que:
- aproximadamente 70 % de los adultos entran directamente en la trampa
- alrededor de 30 % llegan a las inmediaciones pero no acceden al interior
Esto significa que una proporción relevante de picudos atraídos puede quedar caminando en las proximidades del punto de atracción.
Los autores del ensayo advierten explícitamente que colocar la atrayentes en el propio estípite de una palmera podría incrementar el riesgo de que los insectos atraídos terminen colonizando el ejemplar.
Este tipo de observaciones, aunque poco difundidas, son extremadamente importantes para el diseño de estrategias de manejo.
Qué dice el Ministerio de Ambiente de Uruguay sobre las trampas
El Ministerio de Ambiente de Uruguay publicó recientemente un comunicado sobre el uso de trampas de feromonas para el control del picudo rojo:
En dicho comunicado se menciona que las trampas pueden utilizarse como herramienta de monitoreo y control poblacional. Desde el punto de vista técnico, esta afirmación es correcta siempre que las trampas se utilicen dentro de una estrategia de manejo integrado. La evidencia científica disponible y la experiencia internacional coinciden en que:
- las trampas no protegen individualmente una palmera
- su función principal es monitorear poblaciones
- pueden contribuir a reducir la presión poblacional cuando se utilizan de forma intensiva y coordinada
Sin embargo, cuando se utilizan como única herramienta, su eficacia es limitada.
Evidencia científica internacional
Para quienes deseen profundizar en los aspectos técnicos mencionados, ponemos a disposición los siguientes trabajos científicos:
Capacidad de vuelo del picudo rojo, Avalos et al., Flight mill study: descargar aquí
Dispersión en campo mediante mark-release-recapture, Avalos et al., dispersal study: descargar aquí
Comportamiento de llegada a trampas con ferrugineol, Llorens et al., ensayo Picusan: descargar aquí
Para quienes deseen seguir profundizando en la biología, dispersión, comportamiento y manejo de esta plaga, invitamos también a consultar nuestra sección de literatura científica internacional, donde hemos recopilado más de 70 trabajos académicos publicados sobre Rhynchophorus ferrugineus y el manejo sanitario de palmeras:
La importancia del manejo integral
La gestión efectiva de plagas y en particular del picudo rojo requiere combinar múltiples herramientas. Entre ellas:
- monitoreo con trampas de feromona
- detección precoz con sensores
- tratamientos de endoterapia
- tratamientos de ducha en el cogollo
- eliminación de focos infestados y correcto retiro.
- vigilancia continua (detección, reporte, respuesta)
- trazabilidad.
La experiencia acumulada en distintas regiones del mundo muestra que ninguna herramienta aislada es suficiente. El verdadero desafío en el manejo de Rhynchophorus ferrugineus consiste en comprender la biología del insecto y aplicar estrategias coordinadas que reduzcan tanto la reproducción como la dispersión.
Implicancias prácticas para el manejo del picudo rojo
Los trabajos científicos revisados permiten entender mejor el rol real del trampeo con feromonas dentro de la gestión de Rhynchophorus ferrugineus. Por un lado, los estudios de capacidad de vuelo muestran que una fracción de la población posee un potencial de dispersión considerable, lo que explica la rápida expansión de la plaga una vez establecida en una región.
Por otro lado, los ensayos de comportamiento frente a trampas indican que no todos los individuos atraídos ingresan directamente al dispositivo de captura. Una proporción relevante puede quedar en las inmediaciones del punto de atracción, lo que obliga a considerar cuidadosamente la ubicación de las trampas dentro del paisaje urbano o agrícola.
Estos aspectos biológicos y etológicos explican por qué, en la mayoría de los programas de manejo desarrollados en distintos países, el trampeo se utiliza principalmente como herramienta de:
- monitoreo poblacional
- detección temprana de focos
- apoyo a programas de manejo integrado
La gestión del picudo rojo, en consecuencia, requiere interpretar correctamente el funcionamiento de cada herramienta disponible y adaptarla a las condiciones locales de infestación, densidad de palmeras y dinámica poblacional de la plaga.

