Evidencia de campo: Sensores para detección precoz del picudo rojo y valor estratégico

Publicada el Categorizado como Sanidad Vegetal Etiquetado como , , No hay comentarios en Evidencia de campo: Sensores para detección precoz del picudo rojo y valor estratégico

El desafío central: una plaga que actúa antes de que podamos verla

El picudo rojo de las palmeras, Rhynchophorus ferrugineus, es considerado el insecto invasor más destructivo que afecta a las palmeras en el mundo. Nativo del sur y sureste asiático, ha expandido su distribución geográfica de manera acelerada desde la década de 1980 hacia Asia meridional, Oriente Medio, África del Norte, Europa mediterránea y América, extendiéndose constantemente a más países y regiones (Hoddle et al., 2024; Aziz, 2024). Su llegada a Uruguay ha instalado en nuestro país un problema fitosanitario nuevo, de consecuencias potencialmente graves para el patrimonio arbóreo de espacios públicos y privados. Para una descripción detallada de la plaga, su biología y su distribución actual, puede consultarse el artículo Información sobre el picudo rojo.

La razón por la que este insecto resulta tan difícil de manejar no radica únicamente en su capacidad reproductiva, su vuelo de largo alcance o su adaptabilidad a distintas especies hospederas. El problema fundamental es de naturaleza biológica y está vinculado directamente con la fase más destructiva de su ciclo de vida: las larvas se desarrollan íntegramente dentro del tejido vascular interno de la palmera, lejos de cualquier posibilidad de detección visual, consumiendo los haces vasculares que constituyen la única vía de transporte de agua y nutrientes en una monocotiledónea sin cámbium. El resultado es que, cuando los síntomas externos se hacen visibles, el daño interno ya es en muchos casos irreversible.

La dificultad para detectar infestaciones tempranas de R. ferrugineus es reconocida en la literatura científica como uno de los obstáculos principales para el control efectivo de la plaga (Rasool et al., 2020; Hoddle et al., 2024). En ese contexto, el desarrollo de tecnologías de monitoreo continuo basadas en sensores representa una línea de investigación con evidencia de campo acumulada en distintos países y condiciones.

Un trabajo recientemente publicado en Turkish Journal of Zoology (Çimen et al., 2025) reporta los resultados de un estudio de campo realizado en el Parque Cultural de la Metrópoli de Izmir, Turquía, utilizando sensores sísmicos IoTree sobre una población de 756 palmeras monitoreadas durante 17 meses. Se trata de la misma tecnología que Equitec opera en Uruguay desde 2022 y los patrones de detección e infestación documentados en Izmir son consistentes con lo observado en nuestro trabajo sobre cientos de palmeras en el país. Este estudio ofrece además una base metodológica para evaluar el rendimiento del sistema en condiciones reales de gestión urbana.

Biología de la infestación: por qué los síntomas llegan tarde

Para comprender el valor de la detección precoz, es necesario entender con precisión qué sucede dentro de una palmera infestada. El ciclo biológico completo del picudo rojo abarca desde la puesta de huevos hasta el adulto, con una fase larval que es, con diferencia, la más destructiva. Las hembras adultas de R. ferrugineus depositan cientos de huevos, preferentemente en la zona de la corona de la planta, en la base de hojas jóvenes o en heridas abiertas preexistentes. Una vez eclosionados, los estadíos larvales iniciales son organismos de tamaño reducido, apenas unos milímetros en los primeros instares, que comienzan a alimentarse de los tejidos blandos internos. Su actividad no genera galerías visibles desde el exterior en esta etapa, y las vibraciones o ruidos que producen son mínimas e imperceptibles sin instrumentación especializada.

Las larvas van creciendo de manera progresiva, pudiendo alcanzar los 5 cm de longitud en instares avanzados y el daño tisular se acumula en profundidad. En palmeras como Phoenix dactylifera o Phoenix canariensis, este proceso puede extenderse durante semanas o meses antes de que se manifiesten señales externas de deterioro. Comprender el comportamiento de la larva del picudo y su detección temprana es clave para entender por qué cuando las hojas centrales (la «flecha» o palmito apical) comienzan a amarillarse, inclinarse o caer, la destrucción del meristema apical ya está avanzada. El tronco puede estar entonces vaciado en su núcleo, con la integridad estructural comprometida y el riesgo de caída como amenaza concreta (Çimen et al., 2025; European Commission, 2011).

Un aspecto particularmente importante para los programas de manejo es que, al tratarse de una monocotiledónea, las palmeras no cicatrizan sus heridas de la manera en que lo hacen las dicotiledóneas arbóreas. Los haces vasculares (xilema y floema) están distribuidos como fascículos dispersos a lo largo del estipe, sin concentración en un anillo vascular periférico. Esto implica que el daño provocado por las larvas es permanente e irreversible: los tejidos destruidos no se regeneran, y la palmera no puede compartimentar la lesión mediante la formación de callos o barreras de reacción analógicas a las de los árboles de hoja ancha. Cada haz vascular destruido es una pérdida definitiva de capacidad de transporte hídrico y nutricional.

Estos hechos biológicos tienen una implicación directa para la toma de decisiones en sanidad vegetal: cualquier tratamiento (endoterapia sistémica, aplicación foliar, control biológico) resulta más probable que sea efectivo cuando se aplica sobre una planta sin infestación o con infestación en estadíos tempranos, antes de que la biomasa larval sea alta y la destrucción de tejidos vasculares sea masiva. Esta premisa, ampliamente asumida en la literatura de manejo integrado de plagas, sustenta la búsqueda de herramientas de detección precoz (Hoddle et al., 2024; Rasool et al., 2020).

El estudio de Izmir: metodología y condiciones del ensayo

Contexto y diseño del trabajo

El Parque Cultural de la Metrópoli de Izmir es un espacio verde urbano de alta densidad de palmeras. Antes del inicio del estudio, la población original de aproximadamente 1000 palmeras había sido reducida a unas 800 como consecuencia de muertes atribuibles al picudo rojo. Las especies presentes eran principalmente Washingtonia sp. (660 árboles) y Phoenix dactylifera (96 árboles), con alturas estimadas de entre 15 y 30 metros para las Washingtonia, lo que implicó el uso de grúas canasta para la instalación de los sensores.

El trabajo fue diseñado y ejecutado por investigadores de la Universidad Aydın Adnan Menderes, con financiamiento de esa misma institución. El seguimiento comenzó en junio de 2023 con 381 sensores instalados y se extendió hasta octubre de 2024, alcanzando 756 sensores activos sobre el total de palmeras registradas. La duración total del monitoreo fue de 17 meses, un período suficientemente prolongado como para capturar variaciones estacionales en la actividad del insecto y evaluar la eficacia del tratamiento insecticida a lo largo del tiempo (Çimen et al., 2025).

El sistema de sensores sísmicos IoTree

Los sensores utilizados en el estudio fueron los dispositivos IoTree de Agrint (Rockville, MD, EE.UU.), basados en un sistema microelectromecánico (MEMS). El principio de funcionamiento consiste en detectar y cuantificar las vibraciones sísmicas generadas por la actividad de alimentación de las larvas dentro del tronco. Una varilla metálica insertada en el estipe de la palmera capta estas señales, que son transmitidas vía Bluetooth a una estación base (gateway) y desde allí enviadas a través de Internet a la plataforma en la nube para su procesamiento mediante un algoritmo de aprendizaje automático (Çimen et al., 2025).

El rango de detección del dispositivo es de 130 cm. Las mediciones se realizan en intervalos de entre 1 y 24 horas; cuando se detecta un evento positivo, el intervalo se reduce automáticamente a 2 horas. El sistema calcula un «valor de sensor» expresado como porcentaje: la proporción de eventos de lectura positivos respecto al total de eventos en los últimos 12 días. Este valor se compara con palmeras de control sanas. En función del resultado, el sistema clasifica cada palmera en una de las siguientes categorías: limpia, sospechosa, con infestación reducida, infestada o con alta infestación. La precisión declarada por el fabricante para este sensor es del 95%, validada en estudios previos (en particular en los trabajos de referencia de Mendel et al. [2024]) aunque los detalles del algoritmo de clasificación no están disponibles por razones de propiedad intelectual. Pueden consultarse los resultados de campo obtenidos con el sensor IoTree en Uruguay para una perspectiva operativa local del año 2023.

Protocolo de tratamiento

Las palmeras clasificadas como infestadas o con alta infestación fueron tratadas mediante inyección de tronco del insecticida Confidor SL 200 (Bayer Crop Science; principio activo: imidacloprid 200 g/L). La metodología de inyección consistió en perforar el tronco con una broca de 8 mm de diámetro a 40 cm de profundidad y 30° de inclinación, sellar el orificio con un tapón plástico para evitar el contacto con el aire, e inyectar 20 mL del producto con una jeringa. Para comprender los fundamentos de esta técnica, puede consultarse el artículo sobre sistemas de endoterapia en palmeras. La eficacia del tratamiento fue evaluada a través del seguimiento continuo de la actividad sísmica en las palmeras tratadas: la mortalidad larval se observó entre 8 y 12 días después de la aplicación, con el sensor pasando primero a categoría «infestación reducida» y luego a «limpia» al cabo de aproximadamente 15 días (Çimen et al., 2025).

Resultados: qué muestra realmente el estudio

Tasas de infestación y evolución temporal

Durante los 17 meses de monitoreo, la tasa de infestación en el parque se mantuvo entre 0% (julio-agosto 2023, período de baja presión inicial) y un máximo del 5% en junio de 2024. La especie predominantemente afectada fue Phoenix dactylifera: todas las infestaciones confirmadas en las primeras semanas del ensayo correspondían a esta especie. Las Washingtonia sp. mostraron una menor susceptibilidad relativa durante el período monitoreado, aunque esto podría reflejar también diferencias en la distribución espacial o en la presión de infestación local.

La validación de los resultados del sensor se realizó sobre dos palmeras que fueron abiertas físicamente: en ninguna de ellas se encontraron larvas vivas, y se recuperaron tres larvas muertas, lo que es consistente con el efecto del imidacloprid sistémico inyectado en días previos. Esta validación destructiva es escasa (solo dos árboles verificados físicamente entre 756 monitoreados) pero representa uno de los pocos puntos de anclaje empírico del trabajo respecto a la correspondencia entre señal del sensor e infestación real.

Eficacia del insecticida

La eficacia del imidacloprid, evaluada como la proporción de palmeras tratadas que pasaron a categoría «limpia» o «infestación reducida» en el seguimiento posterior, varió entre 16,6% (enero 2024) y 75% (abril 2024). Esta variación es relevante y merece interpretación cuidadosa: podría estar influenciada por la fase de desarrollo larval al momento del tratamiento, por la eficiencia de la inyección, por la variabilidad intrínseca en la translocación del principio activo, o por la posibilidad de reinvasión de árboles tratados. El artículo sobre residualidad del imidacloprid en palmeras podría quizás aportar contexto técnico sobre la persistencia de este insecticida en el tejido vegetal.

Es importante no interpretar estos datos como evidencia de resistencia al imidacloprid sin información adicional, aunque la posibilidad de resistencia en poblaciones de R. ferrugineus a neonicotinoides ha sido documentada en otros contextos y representa un riesgo a monitorear (Hoddle et al., 2024). Lo que sí queda claro es que la eficacia del tratamiento no es del 100% en ningún período, lo que refuerza la necesidad de seguimiento post-tratamiento, capacidad que el sensor provee y que los métodos visuales no pueden ofrecer.

Lo que el sensor hace y lo que no hace

Un error frecuente en la comunicación sobre tecnologías de monitoreo es presentarlas como soluciones que «controlan la plaga». Es necesario ser preciso: el sensor sísmico es una herramienta de monitoreo, no de control. Su función es detectar actividad vibratoria compatible con la alimentación de larvas perforadoras dentro del tronco, cuantificarla con la frecuencia suficiente como para generar información confiable, y traducirla en una clasificación de riesgo que oriente la toma de decisiones.

Lo que el sistema sí permite hacer:

  • Detectar actividad larval en estadíos tempranos, antes de que los síntomas externos sean visibles.
  • Identificar con precisión qué palmeras individuales requieren tratamiento, permitiendo una intervención dirigida.
  • Monitorear la respuesta post-tratamiento, verificando si la actividad larval cesa o persiste después de la aplicación del insecticida.
  • Proporcionar un registro histórico de la dinámica de infestación a nivel de palmera individual, información que los métodos visuales son incapaces de generar.
  • Certificar la ausencia de infestación activa en palmeras destinadas a la venta o trasplante, contribuyendo a reducir la dispersión geográfica de la plaga.
  • Reducir sustancialmente la cantidad de aplicaciones fitosanitarias.

Lo que el sensor no hace ni puede hacer:

  • No elimina la plaga. No es sustituto de los tratamientos insecticidas, del control biológico, de las trampas de feromonas, ni de la inspección profesional.
  • No distingue entre especies de insectos barrenadores. Su señal refleja actividad vibratoria dentro del tronco; la confirmación de especie requiere validación adicional.
  • No informa sobre la fase del ciclo de vida del insecto (estadío larval, presencia de pupas o adultos).
  • No previene nuevas infestaciones. Las palmeras clasificadas como limpias siguen siendo susceptibles a la colonización por adultos en vuelo.

El tratamiento dirigido como paradigma operativo

El costo del tratamiento preventivo indiscriminado

El modelo de manejo convencional más extendido en espacios urbanos con presión de picudo rojo consiste en la aplicación de insecticidas foliares o en la realización de tratamientos de endoterapia de manera periódica y generalizada sobre toda la población de palmeras, independientemente de si presentan o no signos de infestación. Este enfoque tiene una lógica preventiva comprensible: ante la dificultad de detectar infestaciones tempranas, se opta por tratar todo el conjunto para reducir la probabilidad de pérdidas.

Sin embargo, este modelo tiene costos operativos, económicos y ambientales significativos. Tratar palmeras sanas con insecticidas sistémicos supone una carga química innecesaria sobre tejidos no comprometidos. Además, en palmeras ornamentales en espacios públicos con alta densidad de personas, las aplicaciones repetidas generan rechazo social. A nivel estructural, cada perforación para inyección endoterápica representa una herida en el tronco y la literatura advierte que las heridas de inyección pueden convertirse en puntos de entrada para hongos, bacterias y otros patógenos si no son correctamente selladas. El artículo sobre necrosis tisular por perforaciones y endoterapia analiza justamente este riesgo específico en profundidad.

El tratamiento dirigido basado en información del sensor

El paradigma alternativo que emerge del trabajo de Izmir, y que es la base conceptual del sistema IoTree, es el tratamiento dirigido: aplicar los recursos de control exclusivamente sobre las palmeras donde la actividad sísmica indica la presencia de larvas activas. Este enfoque requiere información confiable y continua sobre el estado fitosanitario de cada árbol individual.

Las ventajas del tratamiento dirigido son múltiples:

  • Reducción del volumen total de insecticida aplicado, con el consiguiente menor impacto ambiental y menor costo por ciclo de tratamiento.
  • Menor presión de selección sobre las poblaciones del insecto, lo que puede retardar la aparición de resistencias a los principios activos utilizados.
  • Reducción del número de perforaciones realizadas en troncos de palmeras sanas, preservando su integridad estructural.
  • Optimización de los recursos de mano de obra en programas de manejo que deben atender poblaciones grandes de palmeras.
  • Verificación objetiva de la eficacia del tratamiento: si la actividad sísmica cesa, el tratamiento fue exitoso; si persiste, es posible reaplicar con información actualizada.

Este último punto es de particular valor en programas profesionales: permite pasar de un modelo basado en protocolos de calendario («tratamos cada 3 meses todas las palmeras») a un modelo basado en evidencia de estado («tratamos las palmeras que el sistema identifica como activas»). Mendel et al. (2024) analizaron comparativamente programas de manejo con y sin sensores en plantaciones de Phoenix dactylifera, encontrando que los sectores con monitoreo sensor presentaban tasas de infestación más bajas que los tratados de manera preventiva sin información individualizada.

Fortalezas del estudio de Çimen et al. (2025)

Escala real y condiciones operativas

El estudio no es un experimento de laboratorio ni un ensayo piloto a pequeña escala: 756 palmeras monitoreadas en un parque urbano real, con todas las variables externas propias de ese entorno (personal de mantenimiento, visitantes, eventos climáticos, fauna silvestre), constituyen un dataset de campo valioso. La escala del ensayo es comparable o superior a la de la mayoría de los trabajos publicados sobre detección electrónica de R. ferrugineus.

Duración del seguimiento

17 meses de monitoreo continuo permiten capturar variaciones estacionales, ciclos de generación del insecto y la dinámica post-tratamiento. No se trata de una instantánea sino de una serie temporal, lo que aumenta significativamente el valor informativo de los datos.

Validación operativa del sistema

El trabajo demuestra una vez más que el sistema funciona en condiciones reales de uso: la transmisión de datos, la clasificación automática, la alerta al usuario y la verificación post-tratamiento son operaciones que el sistema ejecutó de manera efectiva durante todo el período. Esto complementa los datos previos delos estudios dirigidos por el Profesor Z. Mendel sobre el uso de los sensores IoTree en plantaciones comerciales de palma datilera, y es consistente con los resultados operativos documentados por Equitec en Uruguay.

Contribución al manejo de espacios urbanos

La mayoría de los trabajos científicos sobre sensores sísmicos aplicados a R. ferrugineus han sido realizados en plantaciones agrícolas de palma datilera en Oriente Medio. El estudio de Izmir es uno de los primeros en documentar, con muy buen detalle, el uso operativo en un parque urbano con palmeras ornamentales, lo que es directamente relevante para los contextos de gestión municipal de España, Uruguay y otros países con palmeras en espacios públicos.

El valor de la detección precoz: evidencia y razonamiento

La premisa de que la detección precoz aumenta las probabilidades de éxito del tratamiento tiene sustento tanto en la lógica biológica como en la evidencia disponible. En términos biológicos, una larva pequeña en estadío inicial ha causado un daño tisular mínimo, está activa en su alimentación (lo que maximiza la absorción del insecticida sistémico translocado por el xilema), y la cantidad de tejido a proteger es todavía sustancial. Una larva en instares avanzados puede haber destruido ya una fracción importante del cogollo de la palmera y encontrarse en zonas del estipe con menor concentración de solución insecticida translocada.

Rasool et al. (2020) revisaron en condiciones de campo varios métodos no invasivos de detección de R. ferrugineus en palma datilera, incluyendo cámaras termales, radar de penetración de suelo (TreeRadarUnit), resistógrafo y biosensores de ADN magnético. Sus resultados mostraron que la inspección visual convencional tenía la mayor precisión (87%) en palmeras ya sintomáticas, pero es precisamente la limitación de la inspección visual para detectar infestaciones pre-sintomáticas lo que hace inviable ese enfoque para la detección precoz.

La ventaja comparativa de los sensores sísmicos de monitoreo continuo reside en su capacidad de operar de manera automática las 24 horas del día sin requerir presencia humana in situ. Esto permite detectar el inicio de la actividad larval en un árbol concreto en un lapso de días, frente a las semanas o meses que puede transcurrir hasta que los síntomas visuales sean perceptibles para un inspector. Mendel et al. (2024) documentaron que los valores del sensor en plantaciones de Phoenix dactylifera reflejaban con fidelidad la actividad de colonización del picudo, y que el índice de daño calculado correlacionaba con la respuesta a tres insecticidas distintos: imidacloprid, fosfina y nematodos entomopatógenos.

En el contexto específico de espacios públicos urbanos, ya sean parques, bulevares o jardines públicos, donde la caída de una palmera enferma puede representar un riesgo directo para personas, la capacidad de conocer el estado fitosanitario individual de cada árbol o palmera tiene un valor que va más allá del manejo agronómico, es también una herramienta de gestión del riesgo.

Integración con otros componentes del manejo integrado de plagas

Los resultados del estudio de Izmir deben leerse como evidencia de que esta tecnología es una herramienta complementaria dentro de un programa de manejo integrado, no una solución única. Los programas efectivos de manejo del picudo rojo documentados en la literatura incluyen típicamente los siguientes componentes:

  • Trampeo con feromonas de agregación: el artículo sobre trampas de feromonas y su rol en la dispersión del picudo rojo analiza el papel de esta herramienta en la detección de presencia de la plaga a nivel de área y en el monitoreo de la dinámica poblacional de adultos. Las trampas no reemplazan la detección de infestaciones activas en palmeras individuales, pero constituyen un componente de alerta temprana a escala de zona.
  • Inspección visual periódica: la capacitación de personal técnico para reconocer síntomas de infestación (exudados, fermentados, marchitez en la base de las hojas, asimetrías y descoloramiento foliar) sigue siendo un elemento indispensable de cualquier programa de seguimiento.
  • Endoterapia sistémica con insecticidas de alta translocación: el tratamiento inyectado de tronco alternando sistémicos hidrofílicos correctamente formulados con coadyuvantes, realizado sobre palmeras identificadas como infestadas, es el pilar del control curativo.
  • Control biológico: nematodos y hongos entomopatógenos como Beauveria bassiana y Metarhizium anisopliae han mostrado resultados prometedores en condiciones de laboratorio y algunos ensayos de campo contra R. ferrugineus, con tasas de mortalidad larval de hasta el 51–81% (Alwaneen et al., 2024, citados en Çimen et al., 2025). En nuestro artículo sobre control biológico del picudo rojo desarrollamos este enfoque con detalle y basado en nuestra experiencia en Uruguay. Su integración con los sensores sísmicos como alternativa o complemento al insecticida químico en palmeras con señal de infestación activa, es un área de investigación con potencial práctico.
  • Cuarentena y certificación fitosanitaria: el sensor puede aportar valor en el contexto de la comercialización de palmeras, certificando que las plantas destinadas a la venta o trasplante no tienen actividad larval activa, contribuyendo a reducir la dispersión geográfica de la plaga a través del movimiento de material vegetal infestado.

Conclusiones

El trabajo de Çimen et al. (2025) realizado en el Parque Cultural de Izmir proporciona evidencia de campo operativa sobre el uso de sensores sísmicos IoTree para el monitoreo de R. ferrugineus en una población urbana de 756 palmeras durante 17 meses. Las principales conclusiones que pueden extraerse de este estudio, combinado con la bibliografía disponible, son las siguientes:

  1. El sistema de sensores sísmicos es operativamente viable en entornos urbanos reales. La instalación, la transmisión de datos y la clasificación automática funcionaron de manera sostenida durante el período de seguimiento, incluyendo palmeras de gran altura.
  2. El monitoreo continuo permite detectar infestaciones antes de que los síntomas externos sean visibles. Esta capacidad es el beneficio central de la tecnología y la que le confiere valor estratégico en programas de manejo integrado.
  3. El tratamiento dirigido sobre palmeras infestadas, habilitado por la información del sensor, es un modelo operativamente superior al tratamiento preventivo indiscriminado en términos de eficiencia de recursos, impacto ambiental y sostenibilidad del programa.
  4. El sensor no controla la plaga ni reemplaza ninguna herramienta de manejo. Es una herramienta de información y toma de decisiones que potencia la eficacia de los tratamientos dirigidos. Su valor se realiza únicamente dentro de un programa integrado que incluye vigilancia, tratamiento y seguimiento.
  5. La eficacia del imidacloprid inyectado es variable y no garantiza la eliminación completa de la infestación en todos los casos. La capacidad de verificar el resultado del tratamiento mediante el seguimiento post-aplicación de la señal sísmica es una ventaja operativa significativa que permite la reintervención cuando es necesario.
  6. Las limitaciones metodológicas del estudio son reales y deben reconocerse. No invalidan el valor operativo del sistema, pero señalan la necesidad de estudios de diseño más riguroso para cuantificar con mayor precisión la sensibilidad, especificidad y ventaja económica del enfoque sensor-dirigido en distintos contextos de uso.

Referencias bibliográficas

Archer, L. y Albrecht, U. (2023). Wound reaction to trunk injection of oxytetracycline or water in huanglongbing-affected sweet orange (Citrus sinensis) trees. Trees, 37, 1483-1497. https://doi.org/10.1007/s00468-023-02440-2

Aziz, A.T. (2024). Red palm weevil, Rhynchophorus ferrugineus, a significant threat to date palm tree, global invasions, consequences, and management techniques. Journal of Plant Disease and Protection, 131, 9-26. https://doi.org/10.1007/s41348-023-00805-w

Çimen, H., Çakmak, I., Touray, M. y Hazir, S. (2025). Monitoring and control of red palm weevil infestation using IoT technology. Turkish Journal of Zoology, 49, 233-240. https://doi.org/10.55730/1300-0179.3228

European Commission (2011). The insect killing our palm trees: EU efforts to stop the Red Palm Weevil. Publications Office of the European Union. https://doi.org/10.2772/851

Hoddle, M.S., Antony, B., El-Shafie, H.A.F., Chamorro, M.L., Milosavljevic, I., Lohr, B. y Faleiro, J.R. (2024). Taxonomy, biology, symbionts, omics, and management of Rhynchophorus palm weevils (Coleoptera: Curculionidae: Dryophthorinae). Annual Review of Entomology, 69, 455-479. https://doi.org/10.1146/annurev-ento-013023-121139

Mendel, Z., Voet, H., Modan, N., Naor, R. y Ment, D. (2024a). Seismic sensor-based management of the red palm weevil Rhynchophorus ferrugineus in date palm plantations. Pest Management Science, 80(3), 1053-1064. https://doi.org/10.1002/ps.7836

Mendel, Z., Voet, H., Nazarian, I., Dobrinin, S. y Ment, D. (2024b). Comprehensive analysis of management strategies for red palm weevil in date palm settings, emphasizing sensor-based infestation detection. Agriculture, 14(2), 260. https://doi.org/10.3390/agriculture14020260

Ment, D., Levy, N., Allouche, A., Davidovitz, M. y Yaacobi, G. (2023). Efficacy of entomopathogenic fungi as prevention against early life stages of the red palm weevil, Rhynchophorus ferrugineus (Coleoptera: Curculionidae) in laboratory and greenhouse trials. Insects, 14(12), 918. https://doi.org/10.3390/insects14120918

Rasool, K.G., Husain, M., Salman, S., Tufail, M., Sukirno, S., Mehmood, K., Farooq, W.A. y Aldawood, A.S. (2020). Evaluation of some non-invasive approaches for the detection of red palm weevil infestation. Saudi Journal of Biological Sciences, 27(1), 401-406. https://doi.org/10.1016/j.sjbs.2019.10.010

Shang, Q., Lu, H., Yang, M., Wu, Y. y Chen, Q. (2024). The advancement and prospects of the tree trunk injection technique in the prevention and control of diseases and pests. Agriculture, 14(1), 107. https://doi.org/10.3390/agriculture14010107


Te invito a seguirnos en nuestras redes y descubrir más sobre lo que hacemos

Allí compartimos experiencias reales, testimonios y aprendizajes que reflejan nuestro trabajo día a día

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *